Principios Básicos de Ética profesional del Contador Publico
Con el fin de contribuir al buen desarrollo de la profesión en Contaduría Pública, el profesional dentro del desarrollo cotidiano de sus actividades; deberá observar 10 principios básicos de ética según se presenta a continuación:
1. Integridad. El Contador Público deberá mantener incólume su integridad moral,
cualquiera que fuere el campo de su actuación en el ejercicio profesional. Conforme a
esto, se espera de él rectitud, probidad, honestidad, dignidad y sinceridad, en
cualquier circunstancia. Dentro de este mismo principio quedan comprendidos otros
conceptos afines que, sin requerir una mención o reglamentación expresa, puedan
tener relación con las normas de actuación profesional establecidas.
2. Objetividad. La objetividad representa ante todo imparcialidad y actuación sin prejuicios
en todos los asuntos que correspondan al campo de acción profesional del
Contador Público. Lo anterior es especialmente importante cuando se trata de certificar,
dictaminar u opinar sobre los estados financieros de cualquier entidad. Esta cualidad va
unida generalmente a los principios de integridad e independencia y suele comentarse
conjuntamente con esto.
3. Independencia. En el ejercicio profesional, el Contador Público deberá
tener y demostrar absoluta independencia mental y de criterio con respecto a
cualquier interés que pudiere considerarse incompatible con los principios de integridad
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y objetividad, con respecto a los cuales la independencia, por las características
peculiares de la profesión contable, debe considerarse esencial y concomitante.
4. Responsabilidad. Sin perjuicio de reconocer que la responsabilidad, como principio de la
ética profesional, se encuentra implícitamente comprendida en todas y cada una de las
normas de ética y reglas de conducta del Contador Público, es conveniente y justificada
su mención expresa como principio para todos los niveles de la actividad contable.
5. Confidencialidad. La relación del Contador Público con el usuario de sus servicios es el
elemento primordial en la práctica profesional. Para que dicha relación tenga pleno éxito
debe fundarse en un compromiso responsable, leal y auténtico, el cual impone la más
estricta reserva profesional.
6. Observancia de las disposiciones normativas. El Contador Público deberá realizar su
trabajo cumpliendo eficazmente las disposiciones profesionales promulgadas por el
Estado aplicando los procedimientos
adecuados debidamente establecidos. Además, deberá observar las recomendaciones
recibidas de sus clientes o de los funcionarios competentes del ente que requiere sus
servicios, siempre que éstos sean compatibles con los principios de integridad,
objetividad e independencia, así como con los demás principios y normas de ética
y reglas formales de conducta y actuación aplicables en las circunstancias.
7. Competencia y actualización profesional. El Contador Público sólo deberá
contratar trabajos para lo cual él o sus asociados o colaboradores cuenten con las capacidades e idoneidad necesaria para que los servicios comprometidos se realicen
en forma eficaz y satisfactoria. Igualmente, el Contador Público, mientras se mantenga en
ejercicio activo, deberá considerarse permanentemente obligado a actualizar los
conocimientos necesarios para su actuación profesional y especialmente aquéllos
requeridos por el bien común y los imperativos del progreso social y económico.
8. Difusión y colaboración. El Contador Público tiene la obligación de contribuir, de
acuerdo con sus posibilidades personales, al desarrollo, superación y dignificación de la
profesión, tanto a nivel institucional como en cualquier otro campo, que, como los de la
difusión o de la docencia, le sean asequibles. Cuando quiera que sea llamado a
dirigir instituciones para la enseñanza de la Contaduría Pública o a regentar cátedras en
las mismas, se someterá a las normas legales y reglamentarias sobre la materia, así como
a los principios y normas de la profesión y a la ética profesional.
9. Respeto entre colegas. El Contador Público debe tener siempre presente que la
sinceridad, la buena fe y la lealtad para con sus colegas son condiciones básicas para el
ejercicio libre y honesto de la profesión y para convivencia pacífica, amistosa y cordial
de sus miembros.
10. Conducta ética. El Contador Público deberá abstenerse de realizar cualquier acto que
pueda afectar negativamente la buena reputación o repercutir en alguna forma en
descrédito de la profesión, tomando en cuenta que, por la función social que implica el
ejercicio de su profesión, está obligado a sujetar su conducta pública y privada a los más
elevados preceptos de la moral universal.
